Ya qe nos has hecho desdichados, madre
Y enfermos de helicoidal penuria
Un poco de agua no caería mal no?
Si, fúnebres son las horas del necesitado
Ya no recuerda cuando niño golpeaba las escaleras de casa en busca de flores, resucitados ejercicios de inocencia.
Ahora estás grande ya, y tus glándulas crecen de una manera antes no concebida
Es como si de un momento a otro ya se te hubiera cansado la vida y el alma
Y los animales de tu carne repitieran solo un himno desastroso
Un poco de calma es menester
Seguridad
Un abrazo contundente
miércoles, 16 de septiembre de 2009
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