
La primera vez qe vi el color, qe lo entendí en su magnitud y forma sin forma fue una tarde desmoronada en un antiguo y desaparecido jardín de universidad. No faltaba mucho para la noche, para el enceguecimiento qe precede al sueño. Y entonces me apuraron estas formas. Yo no las comprendo aun, pero sé qe permanecen en la memoria. Tu qe las recibes, no te herrumbran el alma dulcemente? no te llaman a perecer en ellas, acuático, silencioso en la oqedad turbia de tu inocencia?

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