lunes, 15 de septiembre de 2008

recuerda un dia


Cierto dia hace muchos años, teniendo yo recien cumplidos 13, mi costumbre de prender la radio por las noches, despues del colegio para avanzar las tareas, pudo más sobre mí y sobre la orden de mi madre qe me negaba ese placer con benevolencia suprema. Yo estaba impedido de hacer caso a mandato alguno ya qe comenzaba la transmision del programa de los viernes, rock clasico; un delicado inicio de piano hizo qe, de pronto, como un autómata, dejara de escribir acerca de la historia de los mochicas y me detuviera hipnotizado, naufragando en un estremecimiento qe por nuevo no dejaba de ser hermoso. Un piano bajo el cual, en una oqedad tenebrosa, se lograba oir ( y apenas entender) la voz de un hombre recitando como una letanía qe no tenia miedo de la muerte para, instantes depues, dar paso a un volcán de gritos y sobresaltos vocales negando la muerte misma, qeriendo cantarnos la lucha terrible qe siempre termina por ganar la musica por sobre el dolor y la muerte. Esa cancion qedó en mi mente por mucho tiempo, ganando espacio entre mis recuerdos musicales hasta qe un dia, años despues, cenando en casa de mi abuela, una cinta maxell de 60 puesta por mi tio en la antigua radio casera despertó mis nervios: era esa musica extraña y suave, triste y celebratoria apresando mi cuerpo nuevamente. Si, mi tio me dio el nombre del grupo qe yo ya conocia y ademas el nombre de la cancion: "The Great Gig in The Sky"; qe nombre más adecuado para esa canción enorme, pensé. Y asi´fue transcurriendo mi vida, entre insospechados descubrimientos y amores y una férrea y delicada admiración por el ejecutor de ese piano qe, en otros discos de Pink Floyd se convertia en un teclado de pesadillas luminosas o en un vaiven de sonidos cada vez mas suprarrealistas y atmosféricos, disfrutables, ensoñadores. En idas y venidas por los sueños y la irrealidad o nuevamente calmos,perfectos y mundanos. Si pues, Richard Wright era un genio de los teclados y ahora, tras su oscura partida no qeda si no extrañarlo, y claro, oirlo con su voz suave y lejana cantarnos de aqel verano del 68, o el subterráneo eco de un tiempo distante.El mismo tiempo al qe acudo cada vez qe siento perderme y qe el poder alucinante de su musica me devuelve a la vida, al gran portal de la vida.

Pink Floyd: See-Saw


Pink Floyd: The Great Gig In The Sky


Pink Floyd: Remember a Day

martes, 9 de septiembre de 2008

My Sweet Lord


Si,por 3 libras y 10 chelines te compraste una guitarra, una Egmond de esas bien antiguas y usadas. Aqel amigo de infancia, con un gesto de aprobación infantil recibio las monedas y la dejo sobre el pasto recien cortado del jardin de la abuela, el estuche relucia de brillo en tus ojos. El sabia tal vez. Por lo pronto empezarias a tocar, los acordes estan ahi siempre, solo debias animarlos,darles vida,de a pocos, y para qe no esten solos formar una banda; esos delincuentes tan armoniosos y exactos serían perfectos para el deber a cumplir: armonizar la vida, hacerla perdurable. Con el tiempo tus cabellos crecerian y en tus barbas el sol se refrescaria como en agua de un estanqe; el sol qe llegaba siempre a la misma hora y te complacía. Y por eso una cancion para el astrro no sería poca cosa. Te dijiste: qe las sonrisas retornen a los rostros, los rostros largos largos largos, incipientes. Y de pronto ya hombre y fuera de la ciudad donde naciste, alla lejos al Oriente, comprendias cosas qe acaso otros no, perennizabas melodias qe parecian nacer solo en ti. Como en una danza pueblerina abarrotada de tambores y cuerdas. Pero pronto no bastaban las canciones, y tu cuerpo se hizo débil, mucho mas delgado y leve, tanto qe hasta ahora navega en las tibias aguas del Ganges; cada dia hundo mis manos en sus aguas, ciego de ti esperando me concedas la armonia de tu canto. Dulce señor.

miércoles, 6 de agosto de 2008

esbozo demencial o la corpórea musicalidad de lo insano

No siempre sabemos con certeza por qé algunos de nuestros movimientos más impensados ocurren como por azar, y como es qe a veces nos encontramos elocuentemente alejados de lo qe para algunos, en ciertos momentos del dia, suele denominarse "realidad". Este alejamiento de lo cercano, o sea de lo real normal, sucede no pocas veces en nuestras vidas. Y me permito hablar de "nosotros " porqe creo qe no soy el único qe ha visitado estos estados temporales de exasperada inconciencia determinada. La locura nos ama como -para usar metafora de Celan- como se aman amapola y memoria. Se escurre entre nosotros y nos acompaña dia y noche; de repente , sentados en el sofá más confortable de la casa vacia una voz nos aqeja e incita a saltar. Otras veces, como en un sueño malicioso, nos roza la espalda y sus pupilas vehementes nos delatan la furiosa permanencia de lo inasible, de eso qe vemos y sabemos qe está ahi pero qe no nos atrevemos a tocar por miedo a qe se difumine como una pobre alucinación irrisoria y deleznable. Otras veces es más fuerte aun, y nos tortura con violentas arremetidas en la parte posterior del cerebro: ve, golpea,atasca los dedos en esa garganta suave, vidrios esparcidos crearán belleza en un mundo de fragmentos. Sabemos tambien qe, irregular y no por eso menos importante y disfrutable, su apariencia de divertimento nos alegra algunas horas de marasmo indeseable.Risas confusas, bailes escandinavos en el medio de una calle enmohecida de gente.
Todo este legajo de situaciones dolorosas y felices nos aturde, nos cansa en un momento insoportable, se vuelve terror y hastío, confusion y desmenuzamiento del ser. Asi describe Antonin Artaud su familiar relación con la locura y la búsqeda de sanación en su libro "Los Tarahumara": "...siempre qe me levanto de la mesa tengo una sensación de hambre, porqe las reacciones, como sabéis,son demasiado reducidas. Y sobre todo el pan es insuficiente. Antes del trozo de chocolate qe me dieron anteayer, viernes, hacía ocho meses qe no comia chocolate. No soy un hombre qe se deje desviar fácilmente del cumplimiento de su deber, pero por lo menos qe no me reprochen falta de energía en una época como ésta, en la qe los elementos indispensables para la renovación de la energía ya no existen en el alimento qe se nos da a todos. Y, sobre todo, qe no me vuelvan a aplicar el elctroshock por fallos qe bien se sabe no están fuera del control de mi voluntad, de mi lucidez, de mi inteligencia propias. Basta, basta y basta ya de ese traumatismo de castigo. Cada aplicación del electroshock me ha sumergido en un terror qe siempre duraba varias horas. Y no podía dejar de desesperarme al ver qe se acercaba una nueva aplicación, pues sabía qe otra vez volvería a perder la conciencia y qe durante todo un dia me iba a ver asfixiándome en medio de mí sin conseguir reconocerme, sabiendo perfectamente qe yo estaba en alguna parte, pero el diablo sabe dónde, y como si estuviera muerto". No reconocimiento de nuestro ser más qe en el error azul qe nos somete a la violencia de las horas, al perdón de los pecados por la inocencia de nuestra inconciencia. Y todo sumergido en un fondo de perdición, de alejamiento, de invisble sensación terrenal. Como si disfrutáramos de un concierto feróz y alucinado, en un salón lleno de personajes incompletos, como si The cramps se aparecieran por ahi,y musicalizaran nuestros movimientos secos, nuestra vida insoportable, nuestra oqedad hecha alma.

The Cramps - Live at Napa State Mental Hospital

lunes, 21 de julio de 2008

eCdC

Una noche de Julio fui con mi Carrot, tras nebulosa invitacion del buen Pic, a disfrutar la danza. El Colegio del Cuerpo destrozaba la abominable apatía de los dias con una presentacion en un centro culturoso bastante conocido. Colegio del Cuerpo; Francia-Colombia, jóvenes qe viven en extrema pobreza rescatados del hundimiento progresista con el único fin de moverse, y decir. Lo europeo y lo latino mezclado en un solo fragor de cuerpos perfectos denodándose en mostrar terriblemente el nacimiento y la tragedia del abandono; con epilépticos movimientos de manos y cuellos volantes enrrostrarnos la capacidad del hombre para morir en la vida, para nacer muerto casi siempre a espaldas del amor y de los demás hombres.De hundirse en la moderna violencia del escape sin suerte, sin retorno. Y mientras esos cuerpos morenos, frescos, elásticos, animalescos y brutales nos hablaban mudamente, a mi lado Carrot se movia como sentada en un sol; en su propia espiral me decía con su cuerpo qe las cosas del amor bastan con pronunciarse en silencio, a un solo movimiento espasmódico de cuello y labios. Entonces decidí qe besarla en la oscuridad de esa sala rendida a los pies de la danza era lo mas apropiado , una comunicacion de cuerpos estimulada por otra más poderosa ahi frente a nosotros, bajo el silencio de las luces oscuras y la música perversa que nos envolvía. Si, esa musica qe me hacia amarte más. La qe presento a ustedes en este tonto video con fines turísticos qe no hace si no aumentar el poder embellecedor de la tonada qe sigue en mi, por siempre. Como la figura qe proyectaban esos cuerpos al moverse destrozando el silencio de los siglos, renovando la música de la carne humana en una sola noche. Es qe asi es como se enamora tu corazón con el mio...

martes, 8 de julio de 2008

San Pedro



Siempre he pensado qe lo qe más me atrae de los recuerdos y sin embargo, lo qe me hace olvidarlos con mayor furor -los recuerdos emotivos digo- es esa constante capacidad para someterme al dictado de sus imágenes tal y como se conservan en mi memoria, pero dejando un fugaz efluvio de cosa no concluida; una sensacion incomprensible e inabarcable de regreso, de vuelta en espiral. No se si sea inteligible esto qe declaro susurrante, si sea necesario declararlo. Es más, no se si sea importante decir una y otra vez y de maneras mas o menos claras o explicativas, qe el hecho de recordar me abruma, me inutiliza para cualqiera otra accion necesaria en el transcurso normal y caótico de la vida; en fin, qe el recordar me hace sentir como si recién empezara a darme forma, a darme color y vida pero sin saber aún el matiz de esa vida, de esa forma y naturaleza qe le siguen a cada nuevo movimiento en la vida de los hombres. Por eso ahora tengo una imagen. Y en ella me fusiono y completo, y en ella me vuelvo vida nuevamente. Y en ella están mis amigos, uno al lado del otro en el declive del camino de algun pueblo errático. Como frutas qe maduran en el espacio y están prestas a ser devoradas, disfrutadas para la eternidad.

domingo, 6 de julio de 2008

perfiles


- Y cómelo todo sin abrir la boca!!

viernes, 4 de julio de 2008

fruta




Amo a los qe brillan con el sol qe sale de vez en vez. a los qe en su convencimiento de lo fatal no hacen caso y caminan con el pecho erguido, desafiante,redondo como la cápsula del dia qe emerge despacio. Amo la terquedad del niño, su torpe forma de lanzarce al vacío reclamando poder. Y amo la sed saciada y el temor de estos tiempos de verdad y nacimiento, tiempos de pausada calma en los parques repletos de insectos sordos. Amo la verdad, tu verdad, y tu vereda, tus escaleras, ésta fiebre qe me abraza y me despeina por el largo viaje en combi; y la combi y el grito de los vendedores en las plazas y los vecinos ardientes y los libros prometidos y las cámaras aullantes y los bordes emotivos y las cascaras desleales. Y ésta naranja dulce y derramada qe se me ofrece enorme, como si tu cuerpo desnudo de paz se me ofreciera,fértil y sabrosa. He de morderla.

jueves, 3 de julio de 2008

ESTO ES SOLO DECIR


Me he comido
las ciruelas
que estaban en
la hielera,

las cuales
probablemente tú
guardabas para
el desayuno.

Perdóname,
estaban tan ricas,
tan dulces
y tan heladas


William Carlos Williams

martes, 1 de julio de 2008

a blues for you

He qerido escribir algo ahora y no puedo. Una cancion destroza mi cerebro, suavemente por supuesto, ninguna cancion buena te lo tritura a las malas... pero esa suavidad me atormenta. Dulcemente me condena a la búsqeda, a la maniobra del recuerdo pormenorizado de las muchas veces qe, niño infame aún, oíala apenas en la vieja radiola qe mi tio solia usar para sintonizar esas estaciones efeemeras qe tanto placer le producían. Ya casi la tengo... la oyes?
- Si, la canción mas romantica del verano...
- Si

The Wizard

me gusta Uriah Heep porqe su nombre suena bacán al pronunciarlo, porqe tiene un sonido qe no tienen ni Deep Purple ni otros coetáneos pesaditos de la época. Me gusta tambien porqe mi vieja tenia un vinilo doble en concierto qe nunca, ni ahora con la facilidad qe sabiamente otorga el soulseek, he podido oir. Me gusta tambien por este video; los danzantes obnubilados, el sonido magistral.

ferocidad



La primera vez qe vi el color, qe lo entendí en su magnitud y forma sin forma fue una tarde desmoronada en un antiguo y desaparecido jardín de universidad. No faltaba mucho para la noche, para el enceguecimiento qe precede al sueño. Y entonces me apuraron estas formas. Yo no las comprendo aun, pero sé qe permanecen en la memoria. Tu qe las recibes, no te herrumbran el alma dulcemente? no te llaman a perecer en ellas, acuático, silencioso en la oqedad turbia de tu inocencia?